29 abril, 2015

Commodore 64

 Grupos: Espinillo
               Quebracho
Lectura
Noticia: http://www.lanacion.com.ar/1498147-los-30-anos-de-la-commodore-64-la-computadora-que-cambio-la-historia


 Actividades.
 Lee con atención la noticia sobre la computadora Commodore 64. Marca con color los fragmentos  que te resulten interesantes.
 Responde las siguientes preguntas:
 a-¿En qué año salió a la venta en Estados Unidos el modelo de computadora Commodore  64? 
 b- ¿Quién fue su creador? ¿A qué se dedicaba? 
 c- ¿Quiénes utilizaban estas computadoras? 
 d- ¿A qué generación de las computadoras pertenece? Revisa en qué año fue fabricada.
 e- En Argentina, ¿Qué empresa se ocupó de fabricar este modelo y en qué año salió a la  venta? 

 ¿A qué se refiere con la numeración 64 su nombre?


¿Para qué utilizaban los artistas músicos este modelo de computadora?


LA LLAMARON CLEMENTINA



Grupo: Garabato
Lectura: 

Actividades.

1-    Lee con atención la noticia sobre la computadora “Clementina”. Marca con color los fragmentos que te resulten interesantes.

2-    Responde las siguientes preguntas:
a-¿En qué año llegó Clementina a Argentina?
b- ¿Qué fines tenía Clementina en la UBA?
c- ¿Quiénes utilizaban esta computadora?
d- ¿A qué generación de las computadoras pertenece? Revisa en qué año fue fabricada.
e-¿Tenía monitor, de qué manera los usuarios ingresaban las instrucciones?

3-    ¿Por qué Sadosky la denominó “Clementina”, cuál es su  nombre de origen?

4-    ¿Cómo se denominaba el software que utilizaba?


28 abril, 2015

29 DE ABRIL DÍA DEL ANIMAL

Grupo Quilla
Alumno: CONTRERAS, Nahuel
Poesía: ¿Quiénes son los animales?



Muchos viven en el campo y otros viven en la selva. Unos habitan el agua, y nadan, corren o vuelan. Muchos nacen con escamas, algunos con hermosas pieles, lindas plumas visten otros y son todos diferentes. Otros viven con nosotros y nos hacen compañía, son los tiernos animales que nos brindan su alegría. ¡Qué variedad, qué hermosura, qué incalculable tesoro. Cuidar a los animales es un trabajo de todos! 
Autor: Leonardo Antivero

Dibujo:Lápices de colores. 

22 DE ABRIL DÍA DE LA TIERRA

Grupo Quilla
Alumno: CONTRERAS, Nahuel
                                                           
                                  Amigos de la Tierra

Si mi amigo quieres ser te diré que hacer
limpia mis ríos mis mares también
bosques, animales y aves se deben cuidar
la vida salvaje no deben matar.
No envenenen la tierra ni el aire contaminen
los niños quieren un buen lugar para jugar
amigo de la tierra es que quiero ser
me gustaría que lo seas tú también.
¡Amigo de la tierra es que quiero ser
me gustaría que lo seas tú también
seguro podrás tu!.

Dibujo: Técnica Acuarelas. 

27 abril, 2015

Grupo Quilla
Alumno: CONTRERAS, Nahuel
Lectura:

 La guitarra en el ropero

En un día brillante de primavera Santiago escuchaba una música que entraba por su ventana y le inundó la habitación. 
Se levantó contento, tratando de descubrir el origen de ese sonido que alegró su despertar. Salió al parque y vio a su vecino tocando la guitarra en el patio. 
Federico se había comprado la guitarra después de ahorrar durante unos meses la plata que ganaba cortando el pasto. Algo había aprendido con una amigo que le enseño a rasguear algunos temas que le gustaban y estaba practicando ante la atenta mirada de su pequeño vecino que lo miraba asombrado. 
Sonrió, lo invitó a que se acerque y le preguntó si le gustaba la guitarra nueva y Santi le dijo que si con la cabeza. Después de escuchar cien veces las mismas tres canciones que Fede sabía tocar pensó que era un genio con la viola y volvió corriendo a su casa con la idea de convertirse en guitarrista. 
El papá de Santiago se propuso desempolvar una vieja guitarra criolla que tenía arrumbada en el ropero para que su hijo se saque el gusto de tocar un instrumento y una vez que se la mostró lustradita intentó afinarla para dársela. 
Luego de ajustar y desajustar se dio cuenta que era imposible luchar con cuerdas que no podían encontrar las notas que tenían que dar, por estar muy gastadas. De todas formas le dio la guitarra a Santi para que la disfrute. 
Santi se tiró encima de la guitarra y la revisó y la recorrió y le sacó ruidos por donde pudo. Durante horas estuvo intentando hacer una de las canciones que había escuchado pero le fue imposible. Intentó, intentó, intentó y siguió intentando y nada. Se desanimó y pensó que nunca iba a poder tocar la guitarra como Fede. 
El papá lo descubrió medio tristón y le explicó que lleva tiempo tocar bien la guitarra, que es necesario practicar y esforzarse para poder hacer cualquier cosa, como tocar la guitarra, jugar a la pelota o dibujar. 
Así, juntos se propusieron encontrar a un profesor que le enseñe a tocar la guitarra al más pequeño de la familia y por qué no al más grande también.

Actividad:
Dibujo sobre la lectura:


Lectura: Ratón de campo y ratón de ciudad

Grupo Quilla

Alumno: FERNÁNDEZ, Braian José
Lectura:


Ratón de campo y ratón de ciudad


Érase una vez un ratón que vivía en una humilde madriguera en el campo. Allí, no le hacía falta nada. Tenía una cama de hojas, un cómodo sillón, y flores por todos los lados.
Cuando sentía hambre, el ratón buscaba frutas silvestres, frutos secos y setas, para comer. Además, el ratón tenía una salud de hierro. Por las mañanas, paseaba y corría entre los árboles, y por las tardes, se tumbaba a la sombra de algún árbol, para descansar, o simplemente respirar aire puro. Llevaba una vida muy tranquila y feliz.
Ratón de ciudad

El valor de la paz

Un día, su primo ratón que vivía en la ciudad, vino a visitarle. El ratón de campo le invitó a comer sopa de hierbas. Pero al ratón de la ciudad, acostumbrado a comer comidas más refinadas, no le gustó.
Y además, no se habituó a la vida de campo. Decía que la vida en el campo era demasiado aburrida y que la vida en la ciudad era más emocionante.
Acabó invitando a su primo a viajar con él a la ciudad para comprobar que allí se vive mejor. El ratón de campo no tenía muchas ganas de ir, pero acabó cediendo ante la insistencia del otro ratón.
Nada más llegar a la ciudad, el ratón de campo pudo sentir que su tranquilidad se acababa. El ajetreo de la gran ciudad le asustaba. Había peligros por todas partes.
Había ruidos de coches, humos, mucho polvo, y un ir y venir intenso de las personas. La madriguera de su primo era muy distinta de la suya, y estaba en el sótano de un gran hotel.
Era muy elegante: había camas con colchones de lana, sillones, finas alfombras, y las paredes eran revestidas. Los armarios rebosaban de quesos,  y otras cosas ricas.
En el techo colgaba un oloroso jamón. Cuando los dos ratones se disponían a darse un buen banquete, vieron a un gato que se asomaba husmeando a la puerta de la madriguera.
Los ratones huyeron disparados por un agujerillo. Mientras huía, el ratón de campo pensaba en el campo cuando, de repente, oyó gritos de una mujer que, con una escoba en la mano, intentaba darle en la cabeza con el palo, para matarlo.
El ratón, más que asustado y hambriento, volvió a la madriguera, dijo adiós a su primo y decidió volver al campo lo antes que pudo. Los dos se abrazaron y el ratón de campo emprendió el camino de vuelta.
Desde lejos el aroma de queso recién hecho, hizo que se le saltaran las las lágrimas, pero eran lágrimas de alegría porque poco faltaba para llegar a su casita. De vuelta a su casa el ratón de campo pensó que jamás cambiaría su paz por un montón de cosas materiales.
FIN

Actividades:
Collage con recortes y tempera sobre la ciudad. 




Cuento: Las tres hojas del otoño

Grupo Quilla
Alumno: FERNÁNDEZ, Braian José
 




LAS  TRES  HOJAS   DEL  OTOÑO 
Érase una vez, una, dos, tres, eran tres hojitas que querían correr.
Las tres de un árbol colgaban, y todas las noches soñaban que tenían patas y caminaban.
Una era amarilla, otra era roja y otra era verde; el color que el bosque nunca pierde.

Un día, el viento sopló:

-¡Uuuuuhhhh! ¡Uoooohhh!
Y las hizo temblar:
-¡Aaaaahhh! -¡Aaaaahhh!
-¿Por qué sopla el viento? – preguntó la hoja amarilla.
-¿Por qué hace frio? – preguntó  la hoja roja.
-Porque el otoño ha llegado y ni cuenta nos hemos dado- contestó una castaña que a su lado estaba.
Las tres hojitas se echaron a llorar:
-¡Buaaaahh! Ya nunca podremos del árbol bajar y por el bosque caminar.
-¡Pero pueden volar! – dijo una bellota que en el suelo estaba.
 El viento de otoño las desprenderá y por el cielo  pasearán.

Así sucedió.
Las tres hojitas volaron y con sus colores el bosque alegraron.



Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.


Actividades:
1. Lectura del cuento.
2. Marcar los verbos que encuentras en el texto.
3. Juntar hojas secas de distintos tamaños. 
4. Trabajar en una lámina con hojas secas: Técnica Collage